En febrero de este año Jania decidió por fin ser mujer trans. En pleno Carnaval se puso una pollera de satín que ondeó por las calles de El Carmen de Bolívar, municipio del Caribe colombiano donde hace más de 10 años se enfrentaban la guerrilla de las Farc y las Autodefensas. Así inició su ‘tránsito’; ya se ha inyectado hormonas femeninas. Es víctima de violencia sexual y de los paramilitares que la amenazaron de muerte en varias ocasiones, cuando tiraban panfletos en la única plaza de este pueblo.

En febrero de este año Jania decidió por fin ser mujer trans. En pleno Carnaval se puso una pollera de satín que ondeó por las calles de El Carmen de Bolívar, municipio del Caribe colombiano donde hace más de 10 años se enfrentaban la guerrilla de las Farc y las Autodefensas. Así inició su ‘tránsito’; ya se ha inyectado hormonas femeninas. Es víctima de violencia sexual y de los paramilitares que la amenazaron de muerte en varias ocasiones, cuando tiraban panfletos en la única plaza de este pueblo.

 Cicatrices y tatuajes en varias partes del cuerpo revelan lo que ha vivido Timona, mujer trans de El Carmen de Bolívar. Un hombre casi la mata hace más de dos meses en una estación de gasolina, donde ella se prostituye todas las noches.

Cicatrices y tatuajes en varias partes del cuerpo revelan lo que ha vivido Timona, mujer trans de El Carmen de Bolívar. Un hombre casi la mata hace más de dos meses en una estación de gasolina, donde ella se prostituye todas las noches.

 Timona es víctima de las Autodefensas. Hace 10 años se desplazó a Barranquilla, Huía de los paramilitares que amenazaron con matarla. Desde aquella época vive con miedo y dice que, aunque en el país las cosas parecen avanzar en cuanto a los derechos LGBT en su pueblo natal aun la gente la mira de forma extraña.

Timona es víctima de las Autodefensas. Hace 10 años se desplazó a Barranquilla, Huía de los paramilitares que amenazaron con matarla. Desde aquella época vive con miedo y dice que, aunque en el país las cosas parecen avanzar en cuanto a los derechos LGBT en su pueblo natal aun la gente la mira de forma extraña.

 Así se veía Melisa Puello, antes de su tránsito.

Así se veía Melisa Puello, antes de su tránsito.

 En una habitación de paredes agrietadas y manchadas, Melissa Puello se recupera de una herida en la pierna derecha.  Un hombre la golpeó y la apuñaló en Ciénaga, municipio del Magdalena, a donde llegó para visitar a su abuela materna. Aún no entiende por qué intentaron matarla, Es una joven trans y modelo webcam en una empresa de Cali, en Valle del Cauca.     

En una habitación de paredes agrietadas y manchadas, Melissa Puello se recupera de una herida en la pierna derecha.  Un hombre la golpeó y la apuñaló en Ciénaga, municipio del Magdalena, a donde llegó para visitar a su abuela materna. Aún no entiende por qué intentaron matarla, Es una joven trans y modelo webcam en una empresa de Cali, en Valle del Cauca.     

 A Melissa no le gusta vivir en la costa, aquí según ella, se siente más observada e irrespetada. En el interior del país la gente es mucho más tolerante y abierta, añade.

A Melissa no le gusta vivir en la costa, aquí según ella, se siente más observada e irrespetada. En el interior del país la gente es mucho más tolerante y abierta, añade.

 Claudia Caceres víctima de violencia sexual. Un paramilitar abusó sexualmente de ella para que dizque dejara de ser lesbiana; y a raíz de esto nació su hijo. Actualmente maneja un mototaxi en el municipio de Turbaco, Bolívar

Claudia Caceres víctima de violencia sexual. Un paramilitar abusó sexualmente de ella para que dizque dejara de ser lesbiana; y a raíz de esto nació su hijo. Actualmente maneja un mototaxi en el municipio de Turbaco, Bolívar

 En esta pequeña casa de tablas de madera vive Claudia Cáceres con su pareja. Ahí, en medio de la escasez, guarda los juguetes de Cristopher, su hijo de seis años, mientras reúne todos los requisitos para exigirle al ICBF que se lo devuelva. Su mamá, una cristiana evangélica, hizo de todo para que a mediados de marzo se lo quitaran, y lo logró.

En esta pequeña casa de tablas de madera vive Claudia Cáceres con su pareja. Ahí, en medio de la escasez, guarda los juguetes de Cristopher, su hijo de seis años, mientras reúne todos los requisitos para exigirle al ICBF que se lo devuelva. Su mamá, una cristiana evangélica, hizo de todo para que a mediados de marzo se lo quitaran, y lo logró.

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 Oneida Figueroa tiene sobre sus piernas un retrato de Angelina Martínez, su hija, una mujer trans que murió el 2 de marzo de 2014. La familia de la joven, que tenía 18 años cuando fue asesinada, denuncia que un policía le disparó en la cabeza para dispersar a un grupo de personas que discutía enfrente de una discoteca en Canapote, un barrio popular de Cartagena. 

Oneida Figueroa tiene sobre sus piernas un retrato de Angelina Martínez, su hija, una mujer trans que murió el 2 de marzo de 2014. La familia de la joven, que tenía 18 años cuando fue asesinada, denuncia que un policía le disparó en la cabeza para dispersar a un grupo de personas que discutía enfrente de una discoteca en Canapote, un barrio popular de Cartagena. 

 En la casa donde vivía Angelina su recuerdo sigue vivo, su hermana Silvia mantiene fotos y recuerdos de su hermana en cada rincón de su hogar. La familia entera clama justicia, pese a que la investigación no ha avanzado y después de 6 meses el policía sindicado esta libre por vencimiento de términos esperan que pronto se dicte una sentencia definitiva.

En la casa donde vivía Angelina su recuerdo sigue vivo, su hermana Silvia mantiene fotos y recuerdos de su hermana en cada rincón de su hogar. La familia entera clama justicia, pese a que la investigación no ha avanzado y después de 6 meses el policía sindicado esta libre por vencimiento de términos esperan que pronto se dicte una sentencia definitiva.

 Mara es la única mujer trans de El Carmen de Bolívar que trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir, por lo cual es discriminada. Siembra maíz y yuca en una parcela del corregimiento Lomas del Viento. A su papá lo asesinaron las Autodefensas en una matanza conocida como la ‘Masacre de El Salado’.

Mara es la única mujer trans de El Carmen de Bolívar que trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir, por lo cual es discriminada. Siembra maíz y yuca en una parcela del corregimiento Lomas del Viento. A su papá lo asesinaron las Autodefensas en una matanza conocida como la ‘Masacre de El Salado’.

 Mara se pinta las uñas como niña, pero se viste como niño porque no tienen recursos para empezar a comprar ropa de mujer, en su pueblo la discriminan de manera sistemática “la marica fea” y para ella estos señalamientos ya se han vuelto naturales. Es tan creyente que se cuestiona todo el tiempo su identidad de género. Sin embargo, no se arrepiente de ser transgénero. Vive en una casita de bahareque.

Mara se pinta las uñas como niña, pero se viste como niño porque no tienen recursos para empezar a comprar ropa de mujer, en su pueblo la discriminan de manera sistemática “la marica fea” y para ella estos señalamientos ya se han vuelto naturales. Es tan creyente que se cuestiona todo el tiempo su identidad de género. Sin embargo, no se arrepiente de ser transgénero. Vive en una casita de bahareque.

 1.       Christian Howard, un hombre gay de 30 años, es un activista LGBT de Cartagena que fue agredido el año pasado por varios agentes de la Policía. Él estaba junto a seis amigos en La Bóvedas, un sector del barrio San Diego de La Heroica, cuando se acercaron los uniformados y comenzaron a insultarlo, porque supuestamente fumaba marihuana. Los agentes, al darse cuenta de la orientación sexual e identidad de género de Christian y sus amigos, empezaron a golpearlos a todos.

1.       Christian Howard, un hombre gay de 30 años, es un activista LGBT de Cartagena que fue agredido el año pasado por varios agentes de la Policía. Él estaba junto a seis amigos en La Bóvedas, un sector del barrio San Diego de La Heroica, cuando se acercaron los uniformados y comenzaron a insultarlo, porque supuestamente fumaba marihuana. Los agentes, al darse cuenta de la orientación sexual e identidad de género de Christian y sus amigos, empezaron a golpearlos a todos.

 Herida de arma cortopunzante en la pierna de Melissa Puello.

Herida de arma cortopunzante en la pierna de Melissa Puello.

 En febrero de este año Jania decidió por fin ser mujer trans. En pleno Carnaval se puso una pollera de satín que ondeó por las calles de El Carmen de Bolívar, municipio del Caribe colombiano donde hace más de 10 años se enfrentaban la guerrilla de las Farc y las Autodefensas. Así inició su ‘tránsito’; ya se ha inyectado hormonas femeninas. Es víctima de violencia sexual y de los paramilitares que la amenazaron de muerte en varias ocasiones, cuando tiraban panfletos en la única plaza de este pueblo.
 Cicatrices y tatuajes en varias partes del cuerpo revelan lo que ha vivido Timona, mujer trans de El Carmen de Bolívar. Un hombre casi la mata hace más de dos meses en una estación de gasolina, donde ella se prostituye todas las noches.
 Timona es víctima de las Autodefensas. Hace 10 años se desplazó a Barranquilla, Huía de los paramilitares que amenazaron con matarla. Desde aquella época vive con miedo y dice que, aunque en el país las cosas parecen avanzar en cuanto a los derechos LGBT en su pueblo natal aun la gente la mira de forma extraña.
 Así se veía Melisa Puello, antes de su tránsito.
 En una habitación de paredes agrietadas y manchadas, Melissa Puello se recupera de una herida en la pierna derecha.  Un hombre la golpeó y la apuñaló en Ciénaga, municipio del Magdalena, a donde llegó para visitar a su abuela materna. Aún no entiende por qué intentaron matarla, Es una joven trans y modelo webcam en una empresa de Cali, en Valle del Cauca.     
 A Melissa no le gusta vivir en la costa, aquí según ella, se siente más observada e irrespetada. En el interior del país la gente es mucho más tolerante y abierta, añade.
 Claudia Caceres víctima de violencia sexual. Un paramilitar abusó sexualmente de ella para que dizque dejara de ser lesbiana; y a raíz de esto nació su hijo. Actualmente maneja un mototaxi en el municipio de Turbaco, Bolívar
 En esta pequeña casa de tablas de madera vive Claudia Cáceres con su pareja. Ahí, en medio de la escasez, guarda los juguetes de Cristopher, su hijo de seis años, mientras reúne todos los requisitos para exigirle al ICBF que se lo devuelva. Su mamá, una cristiana evangélica, hizo de todo para que a mediados de marzo se lo quitaran, y lo logró.
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 Oneida Figueroa tiene sobre sus piernas un retrato de Angelina Martínez, su hija, una mujer trans que murió el 2 de marzo de 2014. La familia de la joven, que tenía 18 años cuando fue asesinada, denuncia que un policía le disparó en la cabeza para dispersar a un grupo de personas que discutía enfrente de una discoteca en Canapote, un barrio popular de Cartagena. 
 En la casa donde vivía Angelina su recuerdo sigue vivo, su hermana Silvia mantiene fotos y recuerdos de su hermana en cada rincón de su hogar. La familia entera clama justicia, pese a que la investigación no ha avanzado y después de 6 meses el policía sindicado esta libre por vencimiento de términos esperan que pronto se dicte una sentencia definitiva.
 Mara es la única mujer trans de El Carmen de Bolívar que trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir, por lo cual es discriminada. Siembra maíz y yuca en una parcela del corregimiento Lomas del Viento. A su papá lo asesinaron las Autodefensas en una matanza conocida como la ‘Masacre de El Salado’.
 Mara se pinta las uñas como niña, pero se viste como niño porque no tienen recursos para empezar a comprar ropa de mujer, en su pueblo la discriminan de manera sistemática “la marica fea” y para ella estos señalamientos ya se han vuelto naturales. Es tan creyente que se cuestiona todo el tiempo su identidad de género. Sin embargo, no se arrepiente de ser transgénero. Vive en una casita de bahareque.
 1.       Christian Howard, un hombre gay de 30 años, es un activista LGBT de Cartagena que fue agredido el año pasado por varios agentes de la Policía. Él estaba junto a seis amigos en La Bóvedas, un sector del barrio San Diego de La Heroica, cuando se acercaron los uniformados y comenzaron a insultarlo, porque supuestamente fumaba marihuana. Los agentes, al darse cuenta de la orientación sexual e identidad de género de Christian y sus amigos, empezaron a golpearlos a todos.
 Herida de arma cortopunzante en la pierna de Melissa Puello.

En febrero de este año Jania decidió por fin ser mujer trans. En pleno Carnaval se puso una pollera de satín que ondeó por las calles de El Carmen de Bolívar, municipio del Caribe colombiano donde hace más de 10 años se enfrentaban la guerrilla de las Farc y las Autodefensas. Así inició su ‘tránsito’; ya se ha inyectado hormonas femeninas. Es víctima de violencia sexual y de los paramilitares que la amenazaron de muerte en varias ocasiones, cuando tiraban panfletos en la única plaza de este pueblo.

Cicatrices y tatuajes en varias partes del cuerpo revelan lo que ha vivido Timona, mujer trans de El Carmen de Bolívar. Un hombre casi la mata hace más de dos meses en una estación de gasolina, donde ella se prostituye todas las noches.

Timona es víctima de las Autodefensas. Hace 10 años se desplazó a Barranquilla, Huía de los paramilitares que amenazaron con matarla. Desde aquella época vive con miedo y dice que, aunque en el país las cosas parecen avanzar en cuanto a los derechos LGBT en su pueblo natal aun la gente la mira de forma extraña.

Así se veía Melisa Puello, antes de su tránsito.

En una habitación de paredes agrietadas y manchadas, Melissa Puello se recupera de una herida en la pierna derecha.  Un hombre la golpeó y la apuñaló en Ciénaga, municipio del Magdalena, a donde llegó para visitar a su abuela materna. Aún no entiende por qué intentaron matarla, Es una joven trans y modelo webcam en una empresa de Cali, en Valle del Cauca.     

A Melissa no le gusta vivir en la costa, aquí según ella, se siente más observada e irrespetada. En el interior del país la gente es mucho más tolerante y abierta, añade.

Claudia Caceres víctima de violencia sexual. Un paramilitar abusó sexualmente de ella para que dizque dejara de ser lesbiana; y a raíz de esto nació su hijo. Actualmente maneja un mototaxi en el municipio de Turbaco, Bolívar

En esta pequeña casa de tablas de madera vive Claudia Cáceres con su pareja. Ahí, en medio de la escasez, guarda los juguetes de Cristopher, su hijo de seis años, mientras reúne todos los requisitos para exigirle al ICBF que se lo devuelva. Su mamá, una cristiana evangélica, hizo de todo para que a mediados de marzo se lo quitaran, y lo logró.

Oneida Figueroa tiene sobre sus piernas un retrato de Angelina Martínez, su hija, una mujer trans que murió el 2 de marzo de 2014. La familia de la joven, que tenía 18 años cuando fue asesinada, denuncia que un policía le disparó en la cabeza para dispersar a un grupo de personas que discutía enfrente de una discoteca en Canapote, un barrio popular de Cartagena. 

En la casa donde vivía Angelina su recuerdo sigue vivo, su hermana Silvia mantiene fotos y recuerdos de su hermana en cada rincón de su hogar. La familia entera clama justicia, pese a que la investigación no ha avanzado y después de 6 meses el policía sindicado esta libre por vencimiento de términos esperan que pronto se dicte una sentencia definitiva.

Mara es la única mujer trans de El Carmen de Bolívar que trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir, por lo cual es discriminada. Siembra maíz y yuca en una parcela del corregimiento Lomas del Viento. A su papá lo asesinaron las Autodefensas en una matanza conocida como la ‘Masacre de El Salado’.

Mara se pinta las uñas como niña, pero se viste como niño porque no tienen recursos para empezar a comprar ropa de mujer, en su pueblo la discriminan de manera sistemática “la marica fea” y para ella estos señalamientos ya se han vuelto naturales. Es tan creyente que se cuestiona todo el tiempo su identidad de género. Sin embargo, no se arrepiente de ser transgénero. Vive en una casita de bahareque.

1.       Christian Howard, un hombre gay de 30 años, es un activista LGBT de Cartagena que fue agredido el año pasado por varios agentes de la Policía. Él estaba junto a seis amigos en La Bóvedas, un sector del barrio San Diego de La Heroica, cuando se acercaron los uniformados y comenzaron a insultarlo, porque supuestamente fumaba marihuana. Los agentes, al darse cuenta de la orientación sexual e identidad de género de Christian y sus amigos, empezaron a golpearlos a todos.

Herida de arma cortopunzante en la pierna de Melissa Puello.

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